CÓMO COMENZAR TU VIAJE ESPIRITUAL.

La mayoría de nosotros en el mundo moderno nos hemos resignado a simplemente existir, y estamos infinitamente perseguidos por la superficialidad de nuestras relaciones, los problemas neuróticos y la soledad ineludible. Y, sin embargo, hay mucho más para nosotros como especie de lo que realmente sabemos. Tú y yo llevamos dentro de nosotros las cualidades más misteriosas y magníficas que podamos imaginar, sin embargo, sin saberlo, guardamos y protegemos el mayor regalo que tenemos para entregar al mundo, nuestras Almas. Durante siglos, los pueblos indígenas de todo el mundo han sabido que para explorar completamente las profundidades del Alma debemos emprender un viaje espiritual hacia las tierras desconocidas dentro de nosotros mismos. En muchas culturas antiguas, tenían ancianos y chamanes para alentar y supervisar estos viajes hacia una existencia espiritual más profunda. Lamentablemente, estos días en nuestra propia cultura, hemos perdido tales ritos y rituales sagrados. En cambio, la religión ha reemplazado la espiritualidad viva con un dios teórico, rechazando y prohibiendo la experimentación personal y la unión con lo Divino. En este artículo, mi objetivo es ayudarte a comenzar tu viaje espiritual. ¿QUÉ ES EL VIAJE ESPIRITUAL? El viaje espiritual es una búsqueda personal que emprendemos para reconectarnos con nuestras Almas, encontrar nuestro auténtico propósito de vida y encarnar nuestra Verdadera Naturaleza. En pocas palabras, el viaje espiritual se trata de regresar al Centro de nuestro ser. Es un camino tradicionalmente emprendido por místicos, chamanes y sabios, pero en esta época en la que los tiempos han cambiado, el viaje espiritual es accesible para todas las personas. De hecho, es nuestro anhelo más profundo y nuestro llamado más elevado como especie. 5 FASES DEL VIAJE ESPIRITUAL. En términos generales, hay alrededor de cinco fases del viaje espiritual. Me refiero a estas como "fases" y no como etapas porque el viaje espiritual no es un proceso lineal que tiene un comienzo y un final: es cíclico. Es como la luna. Es una danza en espiral de energía que se hace cada vez más profunda y cambiante. 1. TOMA DE CONCIENCIA. La fase uno del viaje espiritual comienza con un profundo anhelo de algo más que la vida cotidiana mundana. Puede haber la sensación de que la vida se ha convertido en un páramo seco, desolado, sin sentido y estéril sin algún tipo de dimensión espiritual. Este tipo de crisis existencial puede surgir de forma espontánea, debido a una situación traumática, problemas de salud mental o física, o simplemente debido a un temperamento sensible. El resultado es una búsqueda de significado, propósito y una mayor conexión espiritual, o lo que comúnmente se conoce como búsqueda del alma. 2. DESPERTAR & APRENDIZAJE. Una vez que uno ha escuchado el "llamado" y ha comenzado a buscar respuestas, la sensación de muerte interior y estancamiento desaparece. El velo se quita de nuestros ojos, y despertamos a nuevas posibilidades, nuevos horizontes y conocimientos profundos. Hay esperanza renovada, entusiasmo por la vida, anticipación gozosa y pasión por aprender, explorar y crecer. Es como si el sol finalmente hubiera emergido de su letargo y estuviéramos bañados por la luz del amanecer del despertar espiritual. 3. MUERTE & DEMONIOS. A medida que nuestro viaje espiritual madura, finalmente nos enfrentamos a una encrucijada. Para seguir creciendo, debemos entrar por las puertas de nuestro Inframundo personal y enfrentarnos a nuestros demonios. Aprendemos que el viaje espiritual es hermoso, sí. Pero también es exigente. Si somos sinceros acerca del auténtico crecimiento espiritual, necesitamos iluminar nuestra oscuridad interior, explorar nuestro yo de sombra y sanar nuestros traumas enterrados. Esta fase puede generar mucho miedo y confusión, y el resultado es a menudo la experiencia de la Noche Oscura del Alma, en la que salimos del mundo de "rayos de sol y arcoíris" a un mundo iluminado por la luna, fantasmas y demonios. 4. RENACIMIENTO & CAMBIO Finalmente, salimos del otro lado de la Noche Oscura del Alma. Hemos estado en el infierno y hemos vuelto: nos han abierto el corazón y han excavado las mentes, pero salimos victoriosos con Almas resplandecientes y con una fuerza interior recién descubierta. Este renacimiento nos regala una manera completamente diferente de ver y experimentar la vida, experiencias místicas, momentos de Satori (conciencia iluminada) y el desarrollo o redescubrimiento de varios dones espirituales. Pasamos por un nuevo nivel de despertar, esta vez a un nivel energético a través de una experiencia conocida como el despertar de Kundalini. Sin embargo, esta experiencia no es todo amor y luz, hay muchas sombras acechantes y trampas espirituales de las que hay que tener cuidado. 5. ILUMINACION & COMPARTIR. Después de que el cuerpo, el corazón y la mente se someten a este viaje de limpieza y purga, se experimenta un nivel más profundo de Iluminación. Comenzamos a integrar todas las lecciones que hemos aprendido y los dones que hemos desarrollado, llevándolos a nuestra vida diaria. Este es el momento en el que surge un fuerte deseo dentro de nosotros de compartir nuestro "elixir" personal y la sabiduría ganada con tanto esfuerzo con aquellos que necesitan apoyo. Podemos adoptar el papel de maestro, guía o mentor, o de lo contrario, adoptar nuevas formas de ayudar a los demás. Quizás la cualidad clave que define esta fase es una fuerte conexión con la Verdadera Naturaleza de uno. Existe un conocimiento íntimo e interno de lo Divino como el verdadero rostro, la esencia auténtica y el hogar definitivo. Una vez más, las cinco fases anteriores no son de ninguna manera lineales o estáticas. Son cíclicos cada vez más profundos, y mientras los atravesamos gradualmente descubrimos que somos la Vida misma. EL VIAJE ESPIRITUAL ES UN VALLE, NO UNA MONTAÑA. Contrariamente a la opinión popular, el viaje espiritual no es como escalar una montaña. Rara vez comenzamos desde abajo y subimos hasta la cima. En cambio, para la mayoría de nosotros, el viaje espiritual es como caminar a través de una serie de valles hermosos pero peligrosos. Nuestros viajes espirituales alternan entre períodos de descenso y ascenso. En un período de nuestras vidas podemos cultivar nuestra conexión con el Espíritu, mientras que en otros podemos descender al Alma trabajar nuestras asignaciones espirituales para superar nuestras limitaciones. Finalmente, es muy posible y también bastante común quedarse colgado en estos valles. Muchos de nosotros nos perdemos, nos distraemos e incluso olvidamos por qué estábamos tratando de llegar a la cima de la montaña en primer lugar. Sin embargo, con guía, fuerza de voluntad y perseverancia, podemos abrirnos paso. Al final, encontrará que el viaje espiritual es como un matrimonio místico entre el ego, el Alma y el Espíritu. Uno no puede existir sin el otro. Realmente espero que este artículo te haya brindado un lugar para comenzar. Todo mi trabajo se basa en brindar orientación para tu viaje espiritual, así que siéntase libre de explorar un poco más mi Diario del Alma y recordar un poco más, es mi misión en la vida ayudarte con esto. Con amor y gratitud siempre, Yoly Romero ¡AHORA ES TU TURNO! Si te ha gustado esta publicación, déjame un poco de amor en los comentarios, o compártela en tus redes sociales con tus familiares y amigos. Para hacerme llegar una pregunta sobre un tema que quieras sea abordado en mi Diario del Alma o en un video en YouTube, agrégala a continuación en los comentarios, con el hashtag #QUERIDAYOLY.

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