EL PROPÓSITO DIVINO DE LAS RELACIONES ES RECORDARNOS NUESTRAS ASIGNACIONES ESPIRITUALES.

Comienzo este escrito con una idea poco popular, que se que quizas no estes preparado para escuchar, pero te invito a leer hasta el final y dejar que tu Alma recuerde: La función de las relaciones (especialmente las parejas románticas) no es hacernos felices, sino enseñarnos cómo superar nuestras limitaciones, no es amarnos, sino recordarnos el amor que ya somos. Estamos destinados a evolucionar para así expandir nuestra conciencia, y esa es la única y absoluta razón por la que compartimos este hermoso planeta juntos. Cuando se trata de relaciones humanas, todos tenemos lecciones que aprender en cada relación, podría ser aprender a confiar más, tener más paciencia, desinterés, compasión o perdón, pero sin importar cual es la lección nuestro trabajo es hacer nuestra tarea y aprender más sobre nosotros mismos, crecer y sanar. Un curso de milagros, describe las relaciones románticas como asignaciones sagradas para ayudarnos a recordar quiénes somos. “Cuando conozcas a alguien recuerda que es un encuentro sagrado. Cuando lo veas, te verás a ti mismo. A medida que lo trates, te tratarás a ti mismo. Cuando pienses en él, pensarás en ti mismo. Nunca olvides esto, porque en él te encontrarás o te perderás”. -Un curso de milagros -. Las relaciones nos recuerdan constantemente cuáles son nuestras asignaciones espirituales, y son parte de un vasto plan para acelerar nuestra sanación y que nuestra Alma sea conducida a una mayor conciencia y amor. Las relaciones son como laboratorios en los que se reúnen a personas que tienen la máxima oportunidad de crecimiento mutuo, y se evalúa quién puede aprender más de quién en un momento dado, y luego se les conecta entre sí. No hay encuentros accidentales, nuestras almas ya pactaron entre si para encontrarse y ayudarse mutuamente en su camino de sanación, aunque también debes tener en cuenta que el proceso de despertar y sanación solo se desencadena a partir del sufrimiento, y es por eso que muchas relaciones son tan tormentosas y provocan tanto sufrimiento. Todos sabemos cuánto puede doler una ruptura amorosa, o peor aun, cuanto sufrimiento puede representar el quedarnos en una relación en la que no estamos felices, pero cuando logramos entender realmente la función de las relaciones, no solo nos es más fácil transformarlas, sino que también las dejamos ir más fácilmente cuando ya han cumplido su propósito. Hay tres niveles de enseñanza en nuestras relaciones: PRIMER GRADO: Es una relación que, una vez formada, dura por un largo periodo de tiempo, o toda nuestra vida. Por ejemplo padres, hijos, esposos. SEGUNDO GRADO: Es una "relación más sostenida, en la cual, por un tiempo, dos personas entran en una relación de enseñanza-aprendizaje mutua bastante intensa y luego se separan. Por ejemplo amigos de colegios, novios intermitentes, relaciones tóxicas. TERCER GRADO: Lo que consideramos un encuentro casual. Por ejemplo dos extraños reunidos en un elevador, el mendigo fuera de la estación de trenes, el compañero de copas en una bar. Sin importar de que nivel sea la relación, en presencia de la otra persona, siempre vamos a ver la belleza de quienes somos, así como la fealdad de quienes creemos que somos. Al comienzo de una relación, sentimos que podemos volar y que todo el mundo es hermoso. No nos importa nada y no podemos dejar de sonreír. Nos sentimos tan increíble porque estamos recordando nuestra propia naturaleza interior mediante el amor, y cuando nos sentimos así, soltamos las capas del ego y las máscara sociales que llevamos y nos sentimos más alineados con la autenticidad de nuestro verdadero ser. Esto es realmente por lo que se siente tan bien estar enamorado. En realidad nos enamoramos de nosotros mismos, y con el sentimiento de estar alineados con nuestro verdadero ser nos produce. En realidad la otra persona nos hace ver/sentir mediante la reacción energética que se desencadena con el encuentro el amor que ya está dentro de nosotros. Todo sería perfecto si pudiéramos conservar ese estado de plenitud por mucho tiempo, pero desafortunadamente eso va en contra del proceso de evolución de nuestra Alma, así que más adelante en la relación, los miedos y las inseguridades entran en acción y una vez más nos ponemos todas las capas que soltamos antes, y comenzamos a filtrar a la otra persona a través de nuestros propios lentes y comenzamos a ver nuestro propio reflejo en ellos. Muchas veces tratamos de cambiar a la otra persona esperando que así vamos a ser más felices en lugar de hacernos responsables de nuestros propios sentimientos y hacer un inventario para ver cómo nuestras creencias o patrones limitantes pueden estar bloqueándonos e impidiendo nuestra felicidad. Otras veces comenzamos a culpar a la otra persona por hacernos sentir mal, porque no somos capaces de entender que en realidad somos nosotros quienes nos hacemos sentir mal. Culpar a la otra persona no tiene sentido porque somos nosotros mismos la fuente de todas nuestras creencias/carencias, y son esas creencias/carencias lo que estamos proyectando en la otra persona. Una amiga con grandes problemas de autoestima una vez me dijo que todos los hombres en su vida eventualmente la trataban de manera irrespetuosa y no la valoraban, y que desde el principio de una relación no siente que puede entregarse del todo porque está constantemente a la espera a que la abandonen nuevamente. Esto ilustra muy bien como proyectamos nuestros miedos provocados por experiencias pasadas y la forma en que nos vemos a nosotros mismos en nuestras relaciones actuales. En realidad, es su propio miedo de que no es lo suficientemente buena lo que ella proyecta sobre su pareja, y es ese miedo a que la abandonen precisamente lo que hace que en la abandonen. La manera en que ella se presenta ante sus relaciones (y que la mayor parte de nosotros nos presentamos ante nuestras relaciones) está basada en sus traumas pasados, ya que sus experiencias del pasado la han llevado a tener una idea sobre ella misma que inconscientemente está trayendo al momento presente, e incluso a su futuro. Muy a menudo, no es la situación actual o el conflicto actual lo que nos molesta, sino más bien una herida no sanada del pasado. La forma en que nos vemos/tratamos determinará la forma en que los demás nos ven/tratan, pero, ¿tiene sentido romper el espejo porque no nos gusta el reflejo propio?, definitivamente ¡no¡. Mi amiga con el tiempo entendió que ella tiene esta creencia dentro de sí misma y decidió dejarla ir (perdón/amor), y está trabajando en ella misma para no solo cambiar la manera que se ve ella misma, sino la manera que refleja en su nueva pareja su propio miedo. Otra cosa a tener en cuenta es que hasta que no sanemos lo que una relación específica nos está mostrando, vamos a repetir la misma situación una y otra vez, en esta vida, y en las vidas por venir, viviendo el mismo patrón. Este es el motivo principal por lo que para muchos de nosotros, cuando se trata de nuestras relaciones amorosas parece que siempre nos enamoramos de la misma persona, podemos cambiar de pareja una y otra vez pero la próxima persona va a tener "los mismos defectos que la anterior", y vamos a pasar nuevamente por el mismo sufrimiento. ¿Qué hacer entonces?. Estamos destinados a vivir en todo nuestro potencial, y cuando no lo hacemos, el universo nos alinea con experiencias que nos permitirán tomar nuevas decisiones y romper con viejos patrones para que así podamos conectarnos con nuestro propio poder y con la fuerza del amor dentro de nosotros y a nuestro alrededor que constantemente está empujándonos y guiándonos. Nuestro objetivo es centrarnos en lo que no funciona en el exterior e intentar solucionarlo en nuestro interior: OPCIÓN 1. Te invito a cambiar tu atención de lo que está sucediendo en el exterior y poner tu conciencia en tu interior. La próxima vez que cualquiera de tus relaciones te pongan en una situación de dolor pregúntate estas tres preguntas: ¿Por qué esta situación me hace sentir así?. ¿Cómo estoy proyectando mis miedos y traumas en la otra persona?. ¿Qué tengo que aprender de esta situación?. Cuando nos enfocamos en nuestro espacio interno y nos ocupamos de eso, todo lo demás se alinea en el exterior. OPCIÓN 2. Te invito a pasar un momento cada día a solas donde puedas meditar, escribir en un diario, hacer algo que ames y conectarte contigo mismo. Date este espacio para liberar cualquier cosa que ya no te sirva como pensamientos, miedos, preocupaciones, emociones, etc. OPCIÓN 3. Te invito a cambiar lentamente los pensamientos que no son de amor y liberarte de patrones emocionales a través de la creación de espacio para escuchar y elevar tus niveles de conciencia en torno de tus pensamientos y energía. OPCIÓN 4. Te invito a limpiar los bloqueos internos que te impiden ser tu verdadero ser, tu mejor ser, la persona que estás aquí para ser, porque solo desde ese lugar de alineación tendrás la capacidad de magnetizar tus deseos y experimentar nuevas relaciones y una vida que plena, feliz e inspiradora. OPCIÓN 5. Te invito a dejar de apuntar a "los defectos de la otra persona" y simplemente preguntarte: ¿Por que esta persona me hace sentir así?. La respuesta sincera a esa pregunta siempre te va a dar una idea de que es lo que debes mirar, reconocer y sanar dentro de ti. OPCIÓN 6. Te invito a tomar esto seriamente, ese será un trabajo para hacer una sola vez, y quedarás libre en esta vida, y en todas tus otras vidas, para entrar en una relación de amor verdadera. Cuando te des cuenta de las proyecciones que estas haciendo en tu pareja, podrás aprender la lección que tengas que aprender, y finalmente liberarte. ¿CÓMO SANAR UN SENTIMIENTO TEMEROSO PROVOCADO POR UNA RELACIÓN AMOROSA?. Comienza a observar los patrones y comportamientos limitantes en tus relaciones (pueden ser sentimientos de codependencia, cuidar a todos los demás en lugar de a ti mismo, o la necesidad de que alguien se comporte de cierta manera para hacerte feliz), y comienza a identificar los miedos e ideas que están ejecutando el programa bajo estos patrones y manteniéndote en un espacio de sentimiento de víctima. Desde este nuevo nivel de conciencia, lentamente comenzarás a liberarte y crecer a pasos agigantados. Cuando estés lista, es hora de comenzar a sentir (aunque duela) y enfrentar tus pensamientos y emociones basados en la falta, el miedo, la duda y la limitación. Cuando sientas cualquier sentimiento basado en lo anterior, en lugar de entrar en conflicto o evadirlo, siente todo el sentimiento. Cuando estés sintiendo el sentimiento (puedes estar sintiendo mucho sufrimiento, por lo que tienes que ser fuerte) conéctate contigo mismo a través de la meditación, o de cualquier otra manera que uses para conectarte con tu Alma, tu poder y tu claridad interior. Trabajo de sombra para traer el amor a una relación romántica: PASO 1. Comienza reconociendo la raíz de la emoción pidiéndole a tu mente que te muestre el primer recuerdo de este sentimiento. PASO 2. A partir de ahí, y cuando estés listo, comienza a moverte a través de los sentimientos que te generan ese recuerdo, este puede ser un camino bastante incómodo, iras a lugares dentro de ti que no visitas a menudo y muchos recuerdos que ni siquiera sabias que tenías comenzarán a salir a flote. Transita el camino a tu propio ritmo, si te es muy difícil, puedes abandonarlo, pero asegúrate de volver a intentarlo más tarde o otro día En este espacio experimentarás un cambio radical, porque aquí es donde encuentras tu paz, seguridad y serenidad, y te conectas con el amor. PASO 3. Ahora que te has conectado con tu poder interno e identificado la raíz del problema podrás entablar una conversación con tu pareja con tu corazón abierto, explorar tus sentimientos, y compartir cómo te sientes o qué necesitas desde un lugar de amor, no desde tus viejos patrones basados ​​en el miedo. Inténtalo, no te quedes estancada en relaciones o repitiendo los mismos patrones simplemente porque no eres lo suficientemente fuerte (porque lo eres) de sentir, enfrentar y sanar tus sentimientos. ¡Valdrá la pena, te lo aseguro!. Todo mi trabajo se basa en brindar orientación para tu viaje espiritual, así que sientete libre de explorar mi Diario del Alma y recordar un poco más la verdad de tu ser, es mi misión en la vida ayudarte con esto. Con amor y gratitud siempre, Yoly Romero. ¡AHORA ES TU TURNO! Si te ha gustado esta publicación, déjame un poco de amor en los comentarios, o compártela en tus redes sociales con tus familiares y amigos. Para hacerme llegar una pregunta sobre un tema que quieras sea abordado en mi Diario del Alma o en un video en YouTube, agrégala a continuación en los comentarios, con el hashtag #QUERIDAYOLY.

EL PROPÓSITO DIVINO DE LAS RELACIONES ES RECORDARNOS NUESTRAS ASIGNACIONES ESPIRITUALES.